Hormonas en la Respuesta Sexual

Hormonas  y  neurotransmisores.

Centrar la respuesta sexual humana en un mero baile hormonal es una simpleza conceptual que no nos podemos permitir. Cualquiera de las fases de la respuesta sexual o alguna otra que nos queramos inventar, están mediadas por fenómenos sociales, culturales, psicológicos personales o ambientales... No obstante, el papel de las hormonas y neurotransmisores es determinante para entender la RSH y muchas de las disfunciones sexuales que pudieran aparecer, por lo que nos parece interesante pararnos en algunos aspectos.

El sistema nervioso central (SNC), con sus diferentes estructuras funciona como un modulador, inhibiendo o potenciando los niveles de hormonas y neurotransmisores en sangre. No debemos olvidarnos de los neurotransmisores, no siempre son hormonas, pero actúan como ellas, las influyen, por ejemplo la noradrenalina o la dopamina.

La oxitocina. Se produce en la hipófisis. Aumenta las contracciones en el parto, y parece que está implicada en el orgasmo. La han llamado la hormona  de  la  felicidad. Se observan niveles elevados cuando estamos en proximidad con personas a las que nos vinculamos afectivamente, facilitando la permanencia junto a la persona por la que alguien se siente atraída.

Los estrógenos. Se producen en los ovarios de la mujer, pero el hombre también tiene estrógenos, aunque en menor proporción. Actúa sobre la producción de óvulos, el tamaño de las mamas, la distribución de la grasa, etc. Influyen en la aparición y configuración de los caracteres sexuales secundarios. Cuando sus niveles disminuyen con el climaterio, aparecen algunas alteraciones, que pueden ser causa de problemas para algunas mujeres, como la sequedad vaginal o fenómenos vasculares como la hipertensión, entre otros. Ni todas las mujeres son iguales ni pasan por el climaterio de la misma forma. Suelen ser procesos temporales que tienen una relativa influencia sobre la sexualidad femenina. Parece que los niveles de estrógenos condicionan la actividad sexual. Se utilizan para la anticoncepción.

La testosterona. Es producida por los testículos en los varones. Es la responsable de la producción de espermatozoides y los caracteres sexuales secundarios masculinos. Se la ha acusado de ser la responsable de la agresividad masculina. También las mujeres tienen testosterona, aunque en proporciones diferentes.

Dihidroepiandrosterona (DHEA). Por la investigación animal sabemos que influye en la conducta sexual, aunque no en qué medida. Se sugiere que influye en el deseo, tanto de machos como de hembras. Es precursora de otras hormonas como las feromonas.

La serotonina. Según la cantidad circulante, puede inhibir la sexualidad o aumentar la agresividad. A grandes dosis llevan a las personas al paroxismo. Se utilizan fármacos que inciden sobre ella para el tratamiento de algunas disfunciones sexuales como la eyaculación prematura. 

Feniletilalamina (FEA).  La han llamado “la molécula del amor” porque según parece está implicada  en las emociones románticas. Puede ser euforizante o depresora en función de sus niveles sanguíneos.

La dopamina. Es un neurotransmisor implicado en el deseo. Es responsable de las conductas adictivas y de las conductas compulsivas incontroladas, por lo que se le ha relacionado con los procesos de enamoramiento. Disminuye la vasocongestión periférica.

La progesterona es una sustancia con poco sex-appeal. Se utiliza en anticoncepción y castraciones químicas.

La prolactina. Aumenta la producción y secreción láctea. Se la responsabiliza de la inhibición del deseo durante la lactancia. Cuando los niveles de prolactina están elevados el deseo se refiere disminuido. Algunos estudios son contradictorios.

La vasopresina. Modula la conducta sexual masculina interaccionando junto a la testosterona. Tiene efectos termorreguladores. Incide sobre algunas actividades cerebrales como la memoria, la capacidad cognitiva o la concentración.

La Acetilcolina aumenta el óxido nítrico sintetasa neuronal.

La Noradrenalina interacciona con la serotonina y óxido nítrico, su actividad está condicionada según acción e interacciones.

El óxido nítrico está implicado en el mecanismo de la erección. Si actúa sobre la postsinapsis alfa 1 y alfa2, se produce contracción de las fibras del músculo liso de los cuerpos cavernosos, si actúa sobre las postsinapsis beta2, se produce relajación.  La Testosterona aumenta el oxido nítrico sintetasa endoletial y neuronal, también actúa sobre la fosfodiesterasa 5. La prolactina cuando está baja aumenta el deseo y disminuye el período refractario, cuando sube provoca el mecanismo inverso. La Oxitocina está implicada en el orgasmo y en ese momento está elevada.

Para entender cómo se producen las disfunciones sexuales (DS), es preciso conocer las biografías de cada persona. Lo que pensamos, sentimos o hacemos está íntimamente relacionado y tiene una incidencia directa sobre nuestros cuerpos. Somos permeables a nuestro entorno y ambiente ecológico, social o cultural. Estos entornos actúan como moduladores de la sexualidad y condicionan en gran medida nuestra respuesta sexual.

Después de todo lo dicho, los estudios no son concluyentes y sí que es claro que las fluctuaciones hormonales están motivadas no solo por procesos fisiológicos genéticamente determinados, sino que la evidencia es apabullante cuando nos muestra como la interacción con el entorno exógeno de nuestro organismo. Cultura, emociones y sentimientos son algunos de los principales moduladores hormonales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.